martes, 30 de abril de 2013

¿Quién es Stephen Glass?



Fotos de Stephen Glass y de Hayden Christensen (actor)



Historia 

¿Cómo se le pudo ocurrir eso? ¿Qué lo motivo para no detenerse? ¿Sabes de quién estoy hablando? Es uno de los personajes más buscados, lo irónico es que es el más buscado por sus mentiras. Lo crees. Bueno aquí te cuento un poco de su historia.

Stephen Glass, el famoso periodista, creció en el suburbio de HIghland Park, al norte de Chicago. Estudió en la Universidad de Pensilvania. Logró su licenciatura y fue contratado por The New Republic como asistente de redacción en 1995.

Pero de pronto todo el trabajo se fue al suelo. Los primeros en sospechar fueron Joe Galli, del Comité Nacional Republicano y Davide Keene de la Unión Conservadora Americana, quienes escribieron cartas a  The New Republic para acusar a Glass de invenciones en uno de los artículos de su autoría llamado "Spring Breakdown".

Finalmente fue descubierto. La historia que acabó con su carrera periodística apareció el 18 de mayo de 1998. Se llamaba "Hack Heaven" y trataba de un supuesto hacker de 15 años que había sido contratado por una gran compañía como consultor de seguridad, después de haber entrado en su sistema informático y expuesto sus debilidades.  "Hack Heaven" describía los hechos casi cinematográficamente y éstos eran narrados en primera persona, implicando la asistencia del experiodista a los acontecimientos que relataba.


Entrevista a Stephen Glass 


Poco después de la publicación del artículo, el reportero Adam Penenberg, de Forbes.com, lo leyó e hizo sus propias investigaciones, sin encontrar evidencia alguna de la existencia de la empresa Jukt Micronics o de las personas citadas por Glass. Cuando Penenberg y Forbes le hicieron frente, Glass alegó que había sido engañado.

El director de The New Republic, Charles Lane, sospechaba algo distinto. Buscando confirmación para la historia, Lane pidió a Glass que le llevara al Hotel Hyatt en Bethesda, Maryland, donde supuestamente el hacker se reunió con los ejecutivos de Jukt Micronics, y a la sala de conferencias donde tuvo lugar la convención de hackers.

Todo fue descrito con detalles, incluso la reunión e insistió en que la historia era cierta, pero Lane descubrió que la sala de conferencias estaba cerrada el día del encuentro de hackers. Una investigación interna concluyó que Glass también había creado un sitio web y una dirección de correo electrónico para la inexistente Jukt Micronics con la intención de despistar al departamento de confirmación de datos. 

Posteriormente, The New Republic determinó que al menos 27 de las 41 historias escritas por Glass para la revista contenían material infundado. Toda esta historia se plasmó en la película Shattered Glass, la cual para el mismo Stephen Glass es su propia película de terror. 



Trailer de la película Shattered Glass


Notas Relacionadas 

Enlaces de Interés

domingo, 21 de abril de 2013

Impacto psicológico del ciberacoso



Por: Verónica Vásconez V.

Acosadas en la red

Primer testimonio:

A mí me hackearon la cuenta de hi5 hace mucho tiempo, cuando aún funcionaba. Un día no pude entrar a mi cuenta, intente varias veces, pero no lo logré. Al siguiente día, en mi escuela, mis compañeros me miraban raro y yo no sabía porque. Al regresar a mi casa empecé a recibir llamadas en las que me insultaban diciéndome que por qué les había dicho esas cosas por hi5, muchos de los que me llamaban me decían groserías y malas palabras. Todo fue raro y decidí descubrir que pasaba y es así que me di cuenta que la persona que había hackeado mi hi5 había estado acosando a mis compañeros del colegio y a mis conocidos.

Segundo testimonio:

Una vez acepté la solicitud de un chico que no conocía, ni bien acepté empezó a escribirme, al principio le respondía, pero luego las conversaciones se tornaron diferentes. Entonces, no le respondía hasta que publicaba en mi perfil diciendo que por qué no le contesto, se llama Israel y me etiquetaba en sus fotos y publicaciones. Finalmente me cansé y tuve que eliminarlo y después siguió manando solicitudes, pero nunca acepté, pero empezó a hacerse amigo de personas allegadas a mí hasta que consiguió mi número de teléfono.


Entrevista con el Psicólogo clínico, Esteban Rodríguez


¿Por qué se da el ciberacoso?

El acoso como tal es una conducta que puede ser violenta, que busca poder y victimización y que puede darse por un mecanismo de compensación de la persona que acosa por sentirse insegura o sentirse impotente y precisamente usa el acoso para su satisfacción.

¿Cuáles son las personas más propensas para ser acosadas por la red?


Hay personas que necesitan relacionarse más por medio del Internet que lo utilizan como un canal. Al pretender usar el ciberespacio como un medio de comunicación se dan cuadros de ansiedad o depresión.  

¿Por qué se caracteriza un acosador virtual?

El acosador virtual no le tiene presente a la víctima, entonces,es más violento en su expresión.

¿Cuáles son los efectos psicológicos del ciberacoso?

Los efectos psicológicos son los mismos que los de la agresión "tradicional": aislamiento social, depresión, baja autoestima, disminución del bienestar psicológico, descenso del rendimiento académico, rechazo de la vida escolar.




Ciberacoso: Perfil psicológico del acosador y acosado


“Ciberacosadores, una figura débil tras la red”



Médico psiquiatra y psicoterapeuta especializado en la rama de trastornos y psicopatologías de la conducta. Graduado con honores de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Realizó su especialidad en la Universidad de Psicología en Sevilla, España. Actualmente ejerce su profesión de forma independiente en su consultorio ubicado en la Av. 6 de diciembre y Juan Rodríguez.

¿Cuál es el perfil del acosador?
El perfil genérico del acosador es el de una persona fría, con poco o ningún respeto por los demás. Es un depredador que puede esperar pacientemente conectado a la red, participar en chat o en foros hasta que entabla contacto con alguien que le parece susceptible de molestar, generalmente mujeres o niños. Por lo general son personas " resentidas, frustradas, envidiosas, celosas o egoístas, necesitadas de admiración, reconocimiento y protagonismo y lo que quieren es figurar, ascender o aparentar ".
¿Se podría hablar de una enfermedad?
Una enfermedad, precisamente, no. El acosador puede combinar rasgos propios de un trastorno narcisista de la personalidad y de un psicópata. Sin embargo, el hecho de diagnosticarlos genéricamente sería un error.
¿Qué motiva a los acosadores?
Su motivación para el acoso siempre gira en torno al acoso sexual, la obsesión amorosa, el odio, la envidia, la venganza o la incapacidad de aceptar un rechazo.
¿Cómo lo hacen?
Para poder hostigar a otro, el acosador ejerce dos tipos de manipulaciones, una dirigida al entorno de la víctima para convertirlo en su aliado  y otra dirigida hacia la persona acosada para dañarla y desestabilizarla.
¿Cuáles son las consecuencias?
El ciberacoso es un tipo de  tortura psicológica en la que se suministra la violencia en dosis pequeñas, a la vez que se paraliza a la víctima con diversos procedimientos similares a un lavado de cerebro para que no pueda defenderse. El fin no es destruir al otro inmediatamente, sino someterlo poco a poco. El suicidio del otro es el mayor triunfo del acosador.
¿Cuáles son los medios más usados por el acosador para obtener información?
Los ciberacosadores encuentran a sus víctimas mediante el uso de buscadores, foros, chats, y redes sociales como Facebook, MySpace, Flickr, Skype, Twitter, etc.
¿Cuál es el procedimiento del ciberacoso?
  • Selección. Escoge de manera sesgada un acontecimiento o situación, o una parte específica de este, aislándola del resto. Se inventa todo manipulando a su antojo los datos de la realidad.
  • Dramatización. Inventa supuestos perjuicios y supuestas víctimas, inflando las consecuencias adversas o negativas o, simplemente, inventándoselas, situándose como primera víctima de ellas.
  • Generalización. Utiliza el hecho aislado, señalándolo como muestra significativa del general y habitual mal comportamiento del acosado. Se trata de un indicador del mal desempeño habitual de la víctima.
  • Atribución. Atribuye a la víctima una intencionalidad perversa o la presunción de mala fe o de actual mal adrede.
 
"Ese día me robaron mi seguridad"
Mishelle N., estudiante

Eran las seis y media de la tarde y la lluvia apenas había cesado en la av. Amazonas y General Roca. Dos amigas y yo nos dirigíamos hacia la zona. De pronto, una mujer nos intercepta para pedir información. Se identifica como Francisca, dice pertenecer a los Latin Kings y torpemente nos explica que días antes  apuñalaron a su hermana embarazada intentando robarle. Hablaba rápido, se contradecía. Dos mujeres más se acercaron con una niña entre los brazos.
La única pista que tenían es que fueron unos tipos que se hacían pasar por Latin Kings. Enseguida, nos piden los celulares para descartar que seamos parte de dicha pandilla. Revisan contactos, imágenes. Verifican que no haya nada que nos inculpe en el caso. Sin embargo, insisten en llevarnos a una esquina para que su hermana nos identifique. Nosotras, consternadas, nos negamos a movernos del lugar. Pero nuestro miedo solo las enfurecía más.
Ellas insistieron en subirnos a un taxi, nos rodearon y, ante mi mirada constante hacia la calle, me amenazaron. Me dijo: 'Corriendo no vas a llegar ni a la esquina. Toda mi nación está aquí'. Sus palabras calaban frío en mis huesos, mientras que mis piernas se acalambraban y mi cerebro solo gritaba ¡corre! Pero no podía, no podía dejar a mis amigas paralizadas del miedo solas con aquellas locas.



Media hora después, negociando nuestra libertad, a vista y paciencia de todos aquellos transeúntes cobardes que se negaron a hacer algo al respecto, la recuperamos. Caminamos lentamente ya sin nuestros teléfonos celulares, pero con el corazón en el cuerpo. Ellas nos veían de lejos y en nuestros oídos solo quedó aquella última amenaza: 'Si nos denuncian, mi nación las va a ir a buscar en la universidad, en sus casas y la van a pagar caro'.
Ese día perdí más que mi celular. Con esa información sacaron dinero de mi cuenta corriente, hackearon mi cuenta de facebook, twitter, mi correo electrónico. A pesar de cambiar claves numerosas veces y crear nuevas cuentas, ellas volvían a fastidiarme quién sabe con qué intención. Me amenazaban y me provocaban esa maldita sensación de ser perseguida, invadida, acosada.
Ha pasado un año desde aquel incidente y lo recuerdo como si hubiera sido ayer, cada detalle de sus caras y su tono de voz. Estoy harta de oír de la “corona”, harta de huir y no saber ni de quién. Ese día más que el dinero que me robaron, me robaron mi seguridad.

Notas relacionadas:
Acciones ante el ciberacoso 
Ciberacoso: victimización 2.0  
Cuidado de la privacidad   

Enlaces externos:
Ayude a prevenir el ciberacoso
Red de investigación para la prevención del matoneo virtual
Ciberacoso, sexting y grooming, tres riesgos en Internet